Patronato se viste de Shawarma
Gritos de comerciantes, ropa a mitad de precio y mucha, mucha gente. Lo más probable es que esta sea la imagen que cada uno tiene de Patronato.
Lo cierto es que la variedad de accesorios, ropa de estación y zapatos a convenientes precios es lo que hace famoso a este lugar. Los vendedores gritan con micrófonos las ofertas que pueden cautivar a más de un comprador, mientras que en cada acera se puede escuchar el retumbar de los parlantes con canciones diversas y llenas de la mejor frecuencia reggaetonera.
Y no. No es un lugar para descansar. Pero si se aventura al ritmo de este sitio y el hambre también te atrapa, una de las recomendaciones que este barrio puede ofrecer proviene directamente desde el Medio Oriente.
“Sherezade” es uno de los nombres que resalta en Patronato a la hora en que a cada cliente del sector les ´suenan las tripas’. Y es que el local de comida árabe ubicado en la misma calle, brinda una amplia variedad de comidas, fragancias y música que harán que te traslades hasta el otro lado del mundo.
Con tan solo entrar al pequeño local, el aroma a curry y a especias, y el calor de la cocina inunda el recibidor para cualquier viajero de las compras, que además de tener una buena atención, tienta de inmediato con las llamativas carnes y pollo a la espada visibles desde los asientos. ¿Y el plato estrella del local? El Shawarma, del cual ha sido premiado como el mejor del barrio tres veces seguidas.
El Shawarma o Shawerma, según cuenta Nadeem Abuhabda, dueño del restaurante “Sherezade” y establecido hace 41 años en Chile, este es un platillo tradicional árabe saudí y turco, común en Medio Oriente.
La preparación de este, consiste en laminar la carne, pollo o ambos (según la elección) a la espada para acompañarlo con lechuga, tomate, pepino, cebolla macerada, salsa labban (salsa de yogurt muy consumida en Siria) y hummus (puré de garbanzos).
El Shawarma se puede degustar con pan de pita a su alrededor, al plato (más una generosa cantidad de papas fritas y arroz árabe) o en forma de “taco”, y todo esto por 3 a 4 luquitas, según lo que el consumidor quiera agregar.
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El Shawarma, los falafel y la chorrillana árabe son los platillos más pedidos del local. (Fotografía María José Sandoval)
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El plato no solo queda aquí, ya que además, está a la elección del cliente el saber cómo acompañar esta mezcla que a primera vista puede ser una combinación extraña, pero… ¿Por qué no aventurarse?
Lo interesante de este, además de brindar una nueva experiencia en lo que es la nueva gastronomía en Patronato, la combinación de sabores que sellan ambas salsas es lo que sin duda te hará chuparte los dedos, literalmente. Es en donde se presenta una gran cantidad de comida y una selva de sabores (con verduras muy conocidas) y con una sensación al paladar que logra sorprender y no hostigar.
Si bien no es la típica chorrillana, ni el tradicional completo, el Shawarma es una mezcla exquisita entre el barrio chileno, representando algunos sabores picantes y el mundo de los cuentos árabes, con tintes ácidos y salados, como del que viene el nombre de este local.
Aunque hay que decir que en cuanto a infraestructura y a modo de crítica, el restaurante no tiene un despliegue muy amplio de mesas y el entorno puede ser poco familiar o privado y deja mucho que desear, este lugar puede ser una muy buena opción para sacarte el estigma de que solo te ofrecerán dulces árabes o comida que abusa del curry.
Solo hay que llegar con las ganas de conocer, entregarse a la buena atención y degustar otra identidad, de atreverse y de pasar un buen rato sentado bajo la consigna de “¡Palestina libre!”.
Por María José Sandoval.



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