“Rubik Restobar, un puzzle gastronómico”

Rubik1.jpg

La fachada de “Rubik Restobar”, una arquitectura tradicional entre las casas del sector.                        

 (Fotografía gentileza Rubik Restobar)

La tediosa rutina agobia. El sentimiento de estrés forja un espíritu de querer desprenderse de las obligaciones. Por un minuto, la búsqueda por un espacio de dispersión se vuelve fundamental, donde la tónica del entretenimiento debe ser el estandarte del fin de semana. Y precisamente, en un recinto de Santiago, se encuentra un punto para saciar el hambre de carrete.    
La brújula indica el sector oriente de la capital. Casi en las primeras cuadras de Providencia. Unos cuantos metros más arriba de Vicuña Mackenna, subiendo por Santa Isabel, aparece la calle Seminario. Siendo más específicos, en la numeración 515, se encuentra un lugar que rompe con la tranquilidad del sector.
Y se hacen notar desde un principio. Poco a poco comienza un ruido en ascenso y un parloteo que no cesa. Las risas acompañan un entorno de relajo, dispersión y buena onda. El ambiente se ameniza con un poco de rock alternativo, conjunto de elementos que dan vida a Rubik Restobar, un verdadero puzzle gastronómico y de entretención.
La experiencia se vuelve gratificante. La fachada con luz tenue, una rústica barra de madera clásica de cantinas, ambientado con un sinfín de botellas de licor, adornan un sitio agradable para conversar y divertirse. Distribuido en tres espacios: exterior, interior y patio; llama la atención por los carteles y afiches de los años sesenta.   
También hay mesas para los grupos más numerosos. No son pocas, pero tampoco sobran. Todas iluminadas con una vela artificial, otorgan una intimidad que se agradece. En un comienzo, todo marcha bien, hasta que entregan la carta. Qué dilema.    
Así como el complicado jueguito ochentero que le otorga el nombre al pub, te coloca en una encrucijada difícil de resolver. Un verdadero paraíso de cervezas artesanales, con más de 30 marcas de todo el mundo. La no despreciable suma de 48 cócteles, donde un “Orgasmo” (vodka, licor de café y amaretto) se roba la película junto con un “Viejo verde”(mojito y vodka) por su creatividad y auténtico sabor. No es lo más barato, pero una gran alternativa por 3 mil quinientos pesos.
Rubik 4.jpg
Una de las tantas variedades de cervezas. En este caso, una oriunda del Valle del Elqui, Cerveza Cactus con un valor de 2 mil doscientos. (Fotografía Sebastián Galleguillos)
Pero no sólo de alcohol se sustenta lugar. Una variada alternativa gastronómica aparece como opción para acompañar el brebaje nocturno. Entre los pedidos estrella está la “Hamburguesa XL”, preparación en sándwich compuesta por doble ración de carne, queso, tocino, pepinillo, cebolla morada, lechuga, salsa BBQ y una modesta porción de papas fritas. Sin duda, una alternativa totalmente recomendada que dejará con sonrisa de oreja a oreja a cualquiera por menos de 7 mil pesos.
Rubik2.jpg
La exquisita “Hamburguesa XL” en su máximo esplendor. Una maravilla que cuesta 6.400 pesos y se roba todas las miradas. (Fotografía gentileza de Rubik Restobar)
Al menos, eso para los egoístas. Los más bondadosos tienen diversas ofertas para compartir en pareja o con amigos. Yendo de mayor a menor, la carta ofrece tablas, empanaditas, nachos y burritos. Todo apetitoso, siendo 7 mil quinientos lo más caro y 3 mil, lo más económico.
Y si de economía se habla, sumado con calidad y contundencia, las “Papas fritas Supreme” deben estar en tu cuenta. Unas crujientes papas fritas acompañadas con una salsa de queso elaborada en casa. Desde luego, una opción muy conveniente que será agradecida por los bolsillos carentes de billetes. Sólo 4 mil cuatrocientos pesos y podrán comer tres personas sin problemas.  
Rubik5.jpg
Las sabrosas y crujientes “Papas fritas Supreme”, lejos una de las mejores opciones por precio y tamaño.          (Fotografía Sebastián Galleguillos)
Entre comida y bebidas, el cálculo estimado es de 10 mil pesos. Por diez luquitas, puedes degustar parte de la carta del local. Sin embargo, la advertencia se repite: ante tentadoras preparaciones, la decisión será híper compleja. Existe gran variedad y a buen precio.
No obstante, hay un punto que podría mejorar. Por momentos, cuesta mucho quedarse con una mesa. A diferencia de otros lugares, Rubik Restobar entrega un espacio para que la conversación continúe por horas, situación que impide la llegada de más clientes. Pero ojo, sólo sucede los fines de semana, donde la atención se extiende a altas horas de la madrugada y se debe asistir con un poquito más de paciencia. Lo justo, en realidad.   
El local funciona con distintos horarios. De lunes a martes, la atención es de 18:00 a 01:00 horas. Los miércoles se mantiene la apertura y el cierre se extiende por media hora más. Por su parte, el jueves finaliza a las dos de la mañana.
Escenario totalmente opuesto al del viernes y sábado. Se recomienda ir en estos días, pues el ambiente motiva incluso a los más recatados. Hasta las cuatro de la madrugada están abiertas las cortinas, misma situación del sábado. Eso sí, el sexto día de la semana arranca desde las 21:00 horas y el domingo no atiende.
Recapitulando, Rubik Restobar recopila todas las características para tener una grata jornada. Precios no muy altos, y un rico ambiente para dejar las obligaciones de lado. Si la semana estuvo agitada, ellos te brindarán un sitio de diversión, buena comida y tragos. Ubicados en Seminario #515, a pasos del Metro Santa Isabel, aguardarán por ti con una variada lista de preparaciones y brebajes con malicia.
Por Sebastián Galleguillos Peredo.
___________________________________________________________________
TOMA NOTA Y ANÍMATE:
Nombre: Rubik Restobar
Ubicación: Seminario #515, a pasos del Metro Santa Isabel.
Teléfono: +56226348245
Horario:
  • Lunes y martes: 18:00 - 01:00 horas.
  • Miércoles: 18:00 - 01:30 horas.
  • Jueves: 18:00 - 02:00 horas.
  • Viernes: 18:00 - 04:00 horas.
  • Sábado: 21:00 - 04:00 horas.
___________________________________________________________________


Comentarios

Entradas populares