BERRIZ, DONDE NO SOLO HAY VACAS
Es
difícil elegir una ciudad o un sitio en particular que me haya gustado visitar.
Como la mayoría sois chilenos y –supongo que conoceréis Chile mejor que yo- os
llevo conmigo a Berriz. La manera más fácil y rápida para llegar es cogiendo un
avión de 13 horas Santiago- Madrid – a no ser que queráis tardar días y días; que
no suele ser lo habitual.
Mi
querido Berriz. Un pueblo pequeño y típico de Euskadi a unas 4-5 horas en coche
desde Madrid. Está alejado del ajetreo, de la contaminación de la ciudad y
grandes pueblos. Tiene una vida muy rústica pero no por eso tradicional. Tiene
de todo, en su justa medida claro: una farmacia, tres supermercados, un
polideportivo, una escuela (primaria y secundaria), un frontón, unos cuantos
bares…y esta muy bien comunicado (tren y bus) con los demás pueblos.
Berriz
no tiene más de 5000 habitantes,, no obstante tiene muchos barrios donde solo
hay caseríos, nada de edificios. Está rodeado de montañas, OIZ uno de ellos y un
punto clave y tiene un río- enano eso sí-. Hay dos plazas principales, la de
Olakueta (abajo) y la de Elizondo (arriba), en cada una de ellas hay una
iglesia y en fiestas son los puntos de encuentro. Se llenan de gente, bebiendo
sidra, comiendo sardinas y disfrutando de los bailes típicos: euskal dantzak. El Palacio de la Marquesa
es un edificio del siglo XVI. con unos jardines enormes, donde hay un lago y
una cascada, un lugar sacado de un cuento de hadas. Ahora esta construcción es el nuevo ayuntamiento. De una
edificación clásica nos vamos a una moderna, como es la Casa de Cultura y
también el cine, dos en uno.
El
ambiente varia mucho según la estación del año. En otoño y en invierno suele ver menos movimiento, pero también es época en
las que se celebran grandes festejos, así como: GAZTAÑERRE (el día de la
castaña) en octubre, el 25 de noviembre el Día Contra la Violencia de Género y
que no se me olvide mencionar las navidades y las fiestas de SAN ANTONIO –para
nosotros las fiestas de abajo- que se celebran del 13 al 17 de enero. En
primavera y en verano, las terrazas de los bares se llenan, sobre todo a las
noches. El mejor plan de verano, cuando el tiempo no lo impide, es ir al bar
Ganeko-Etxe a cenar. Estas cenas siempre continúan con una larga sobremesa,
cada uno con su cubata y donde las charlas terminan en cánticos. Junio es el
mes favorito para la gente de Berriz, cada fin de semana se celebra algo, que
si la maratón de fútbol, la fiesta intercultural…y como no, el último fin de semana
las fiestas grandes del pueblo: SAN PEDRO ETA SANTA ISABEL JAIAK.
Ya veis que a pesar de
ser un pueblo pequeño, hay mucha fiesta. Pero también es conocido por sus
restaurantes. EL JULIANTXU era muy renombrado por sus chuletas, y no solo en
Bizkaia. Si, era, ahora su nombre no es tan prestigioso como
hace unos años atrás.
Pero han salido sustituciones, actualmente el PEDRO JUAN tiene más fama, y no
me extraña, ¡se come increíblemente bien! Así que sí. En Berriz se come muy
bien.
Todo parece muy bonito
y perfecto, pero Berriz carece de historia, algo esencial para un
municipio. Una historia conmovedora,
melancólica que dé importancia.
Otro punto negativo:
el tiempo. Un pueblo hecho para los amantes de la lluvia y el frío, a pesar de
que en junio, julio y agosto a veces salga Lorenzo - el sol-.
Mis amigos de otros
pueblos lo llaman ``un pueblo de vacas´´, pero en realidad, para mí… ¡Es el
mejor pueblo e imprescindible visitar!
Por
Nerea Aranburu

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