PASAIA, EL PUEBLO DE CUATRO DISTRITOS
Por Erick Salazar
Una bocana que da
al bravo mar cantábrico otorga al más intrépido viajero unas de las mejores
vistas de todo el territorio histórico de Gipuzkoa, en el País Vasco. Pasaia,
el municipio de cuatro distritos, se abre acogedor a la naturaleza, siendo ésta
el mar, la brisa, la montaña, las tradiciones vascas y, a la vez, la vida del
siglo XXI.
Pasai Donibane,
Pasai San Pedro, Pasai Antxo y Trintxerpe son los cuatro distritos que forman
el municipio que bordea toda la bahía de Pasaia. Un único municipio pero cuatro
almas máter diferentes; cuatro realidades que dan muestra de la diversidad
sociológica que convive en las calles de este pueblo pesquero.
Pasai Donibane es
el distrito más pintoresco y, por ende, más turístico del municipio. Su casco
antiguo, compuesto por una única calle, hará las delicias de los amantes del
mar. Las tradicionales casas de madera de los pescadores, su estrecha calle, y
el paseo natural hasta Puntas son rincones en los que perderse durante horas. Obligada
visita la que debe realizarse a la Iglesia de San Juan Bautista, punto de
partida de una de las procesiones más curiosas de todo el territorio, realizada
cada Viernes Santo. Sin olvidarse de la Iglesia de Bonanza, lugar de bendición
de las banderas ganadas en las competiciones de remo, y también de la acogedora
ermita de Santa Ana, desde donde se puede observar la mejor panorámica de la
bahía.
Al otro lado de la
bahía, al cual se accede mediante una pequeña embarcación, se llega a Pasai San
Pedro. Una atracción imprescindible en este distrito es la factoría marítima
Albaola, donde se está llevando a cabo la construcción de la Nao San Juan, un
galeón del siglo XVI. En el embarcadero se puede contemplar una pequeña gruta
de Lourdes, y también un panel dedicado a Aita Manuel y sus remeros, que
ganaron la famosa competición de remo de la Bandera de la Concha de San
Sebastián seis años de manera consecutiva. Al igual que en el anterior
distrito, perderse por su parte vieja es un encanto que enamorará a cualquier
visitante.
En el frente sur de
la bahía se encuentra el distrito de Pasai Antxo, más moderno que los dos
anteriormente mencionados. Goza de las mejores comunicaciones de todo el
municipio, el paso de la línea de cercanías, del metro y diferentes líneas de
autobús. Un distrito de carácter más obrero, antaño epicentro de actividad industrial,
que lentamente despierta de su letargo y abraza el futuro, acogiéndose a una
añorada regeneración. Un distrito con una vida social realmente envidiable,
donde se celebran diferentes actividades durante todo el año. Aparte de sus
tradicionales fiestas patronales de San Fermín, también encontramos
acontecimientos como la Feria de la Cerveza Antxoberfest, Marealta Eguna, el
Campeonato de Aurresku, los Carnavales, la Feria de Santo Tomás y muchos más.
Trintxerpe es el
cuarto y último distrito pasaitarra, a pesar de ser el que cuenta con mayor
cantidad de habitantes. Al igual que Pasai Antxo, es un núcleo de aspecto urbano
donde las actuaciones de la tan ansiada regeneración parecen llegar con
cuentagotas. Es realmente destacable el Palacio Andonaegi, donde se encuentra
ubicada la Escuela de Música. Mención aparte se merece Ikuska, el festival de
cortometrajes que cada año se celebra en el distrito. Y… ¡cómo no las fiestas
del Carmen! Unas celebraciones que muestran la enorme diversidad del distrito,
donde confluyen tradiciones vascas con las originarias por parte de muchos
vecinos que no tienen Trintxerpe como lugar de nacimiento, siendo la comunidad
gallega la más conocida y numerosa.
En definitiva,
Pasaia es un municipio para recorrer sus calles, haga sol o esté diluviando, ya
que cada paso dado es un nuevo descubrimiento. Sus paisajes naturales dejarán
maravillada a cualquier persona, y la alegre vida social hará las delicias de
cualquier persona que desee integrarse entre los pasaitarras. Pasaia es eso, un
municipio, cuatro distritos y cuatro realidades.



Comentarios
Publicar un comentario