Dunkerque: el milagro de la Segunda Guerra Mundial
Dunkerque es una película
estrenada en julio de 2017, dirigida por Christopher Nolan basada en el rescate
de Dunkerque, el cual, según Winston Churchill, fue un milagro.
En 1940, cuando la segunda guerra
mundial apenas comenzaba, más de 300.000 soldados británicos se quedaron
atrapados en la ciudad de Dunkerque, Francia. A pesar de estar rodeados por los
nazis, los británicos, en conjunto con franceses y belgas, fueron evacuados por
embarcaciones civiles que llegaron al rescate.
Dunkerque
nos traslada a más de setenta décadas atrás en el Canal de la Mancha, lugar
donde ocurrieron los hechos y nos entrega un filme lleno de nerviosismo, que
nos mantiene expectantes, en todo momento.
En su décima película, Nolan divide la historia en tres partes
con diferente cronología, pero que llevan hacía un mismo punto, la evacuación
de los soldados. En primera instancia están los soldados que se encuentran en
la costa de Dunkerque durante una semana esperando a ser rescatados, luego están
los civiles que navegan durante un día en sus embarcaciones para rescatar a los
soldados y finalmente, se encuentran los pilotos que durante una hora combaten
por aire a los alemanes para llevar a cabo el rescate.
A pesar de ser una película
sobre la Segunda Guerra Mundial, Nolan
aseguró que NO pertenece al género de
películas bélicas. Esto se puede ver reflejado en que nunca vemos al
enemigo de manera particular, es más bien una amenaza invisible que solo se
puede distinguir a los lejos en los aviones que bombardean la costa.
Es así como la historia va más allá de la guerra como
tal, más bien se centra en la esperanza de los soldados por ser rescatados
y de los civiles por rescatarlos.
Durante los 107 minutos que
dura la película, el suspenso es
constante, los personajes están en peligro en todo momento, no hay momentos
de tranquilidad, por lo que se nos
entrega esa sensación de que el largometraje nunca va a acabar, ya que
siempre surge un percance, incluso cuando todos parecen estar a salvo.
Lo
mejor de la película es indiscutiblemente la imagen, y
es que no solo está grabada en Dunkerque, sino que también se utilizaron los
mismos barcos que fueron parte de la evacuación en el año 1940, dando una sensación de cercanía con la
situación vivida por los miles de soldados.
El
diálogo de la película pasa a segundo plano en comparación con
la imagen, de hecho, se podría decir que las intervenciones de los personajes
son mínimas y se dan solo en los momentos precisos. De esta manera, en ningún
momento llegamos a saber algo de los personajes, creándose así un ambiente
donde ninguno sobresale por sobre el otro, porque todos son los protagonistas.
Es así como los actores son
tan destacables en el film, ya que más
que expresar con palabras su desesperación y miedo, lo interpretan. Eso en
conjunto con la música creada por Hans Zimmer, dan la combinación perfecta para
demostrar lo vivido en 1940.
La película cuenta con
interpretaciones de Tom Hardy, Mark Rylance, Kenneth Branagh y Harry Styles,
cantante de la banda One Direction.
En Dunkerque, Harry Styles debuta
como actor. En un principio me cuestionaba la participación de Harry en esta
película, ya que no sabía si estaba ahí
por sus méritos o sólo por ser una estrella conocida a nivel mundial, pero
la verdad, es que me sorprendió y
bastante. El ex One Direction merece estar en la película.
Esta cinta muestra una
historia de supervivencia, donde en ocasiones se deben sacrificar ciertas
cosas, mostrando así el egoísmo en los momentos de desesperación, pero también
la solidaridad.
El final ya lo sabemos,
porque la historia ya está escrita y no hay manera de cambiarla, pero aun así
vale la pena verla, porque siempre se mantiene ese momento de misterio donde
todo puede cambiar, además de las espectaculares imágenes de la película, la
música hipnotizante de Hans Zimmer o por el guapo Harry Styles, que nunca está
de más mirarlo.
Por Constanza
Martinez.


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