What happened to Monday: el ultimátum de la humanidad
(Gentileza Netflix)
Los males de la sociedad. Un conjunto de vicios que lleva a la humanidad a un declive sin retorno. Una cúspide con pendiente difícil de subir, que sólo atenta contra los principios mismos de la vida. Aquellos defectos del ser humano que lo nublan, y conllevan a la destrucción de su entorno.
Algo de esto cuenta ¿What happened to Monday? (2017), un filme de ciencia ficción que nos lleva al ultimátum de la existencia. La película del noruego Tommy Wirkola retrata un mundo sobrepoblado, con cambios climáticos y hambre generalizada ante la escasez de alimentos y ascenso desmesurado de la población. Desastre total.
Para solucionar tal problemática, Nicolette Cayman (Gleen Close) propone una normativa que limita el número de hijos por familia. Con grandes vítores se aprueba la Ley de asignación filial, legislación que contempla congelar a los niños para garantizar su existencia en las próximas generaciones. Vale decir, sólo el primogénito podría realizar su vida común y corriente.
Ante la ilegalidad de tener más de un hijo, y según el contexto de la historia, los embarazos múltiples habían crecido exponencialmente. Tan así, que la hija de Terrence Settman (William Dafoe) tuvo septillizas, niñas que encubre bajo la identidad de Karen Settman. Por medio de un estricto protocolo, y nombrando a cada joven con el nombre de un día de la semana, lograr burlar al sistema sin tener que someterlas al “Criosueño”.
La trama se vuelve ágil y juega con el suspenso. La intriga se vuelve factor clave ante las vivencias de las siete hermanas, que se mezcla con tintes de acción. Entretenido, por cierto. El relato posee todos los condimentos para mantenerte alerta, pese a la intuición que pueden generar algunos sucesos.
Pero más allá del ritmo de la historia, el mensaje se torna desgarrador. Pensando que la ambición y el egoísmo pueden situarnos en un extremo tan miserable como el que expone la película. Una noción sobre que todo está perdido y no existe retorno.
También propone una mirada muy autoritaria bajo el miedo colectivo. Casi como una dictadura, donde la represión y la obligación por cumplir una ley coarta todo tipo de acción. Algo irrisorio, que Cayman justifica con responsabilidad por no agotar el planeta. Sin embargo, y aunque duela, algo de razón tiene.
El mundo llega a un punto determinante, instancia que se logra paliar con el hijo único. Según se muestra, los índices bajan, pero a costa del sufrimiento y prácticas inhumanas. Si bien el lema era “despierta en un mundo mejor”, se sabía a ciencia cierta que ese despertar nunca llegaría. Probablemente, sea una alerta que haya que considerar.
Quizás el descabellado escenario sea el punto más fuerte de la película. Nadie tiene pronosticado cómo será el mañana, pero algunas nociones sobre las repercusiones que tienen las conductas actuales hacen sentido. Sentido sobre un mundo que se nos escapa y todavía podemos retenerlo. Al menos, una arista destacable entre toda la trama.
Las decisiones del pasado están cobrando la cuenta. Las consecuencias son tremendas y la salvación parece nula. Aun así, pese a todo ese contexto, se desarrolla una historia que produce un quiebre y termina provocando el gran conflicto de la película. En resumidas cuentas, una sociedad que nunca abandona sus males.
Por Sebastián Galleguillos
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FICHA TÉCNICA
Título: What happened to Monday
Duración: 2 horas con 2 minutos
Género: Ciencia Ficción
Distribución: Netflix
Trailer:

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