David Bowie: Cuando la muerte es sólo un disco más
Janis Gutiérrez
¿Qué
harías si supieras que vas a morir? Probablemente nadie pensaría
en esto, debido a que el tormento que podría generar saber que tienes los días contados
es algo difícil con lo que lidiar. Sin embargo, para figuras como David Bowie, esto sólo parece ser una
canción o una melodía más.
David
Robert Jones, nombre original del cantante británico, fue
un destacado músico, actor y productor, que falleció el 10 de enero del 2016.
La noticia fue una sorpresa para todo el mundo del espectáculo, menos para
Bowie, quien un año antes ya estaba en conocimiento de su cáncer al hígado y su
carácter terminal.
Es dos días antes de este
hecho que aparece, probablemente, el momento más fuerte de la carrera del
músico, el lanzamiento de “Blackstar”,
el disco más extraño y cercano que Bowie puede ofrecer a sus fanáticos y a sí
mismo.

Lanzado dos días antes de su
muerte, Bowie planeó este trabajo y le
dedicó casi dos años a su producción, los que fueron recibidos con un gran
éxito en ventas. No obstante, este disco
no es simple música, no es sólo un disco más de David Bowie. Este es la más
grande despedida que se ha visto en la música.
“Blackstar” comienza con la canción del mismo título, una letra que
es confusa y difícil de interpretar, donde busca reforzarse la idea de que “él
es una estrella negra”. Un trabajo lleno de sutilezas y melodías tenebrosas,
que incluso en su videoclip pueden dejar a cualquiera tembloroso.
Pero ¿cuál es la idea detrás
de todo esto? La muerte. Bowie consciente de su estado usa su último año en
crear esta teoría de que es una estrella negra, que brilló durante años y que
ahora procede a la extinción de su luz.
Tomando a personajes icónicos
como su “Starman” o Jerome Newton, Bowie
regresa al espacio en una búsqueda de alcanzar el cielo y las estrellas,
marcando su evolución como músico de los suburbios (“’Tis a Pity She Was A Whore”)
hasta su ascenso al más allá como la figura de Lazaro (“Lazarus”).

Al mismo tiempo que el músico
hace este viaje hacia la eternidad, pasa por una serie de preguntas,
conversaciones y cuestionamientos (que no son del todo claros), que de alguna u
otra forma tratan de comunicarnos que ocurre dentro de la mente de Bowie, pero
quizás ya es muy tarde para entender. Al menos así se puede ver en canciones
como “Sue (Or In A Seasonof Crime)”
y “Girl Loves Me”.
“Balckstar” a medida que avanza se vuelve cada vez más complejo y
difícil de interpretar, todo apoyado de una difícil estructura de jazz para
reforzar de la mejor manera la idea. Pero finalmente nos abrimos paso a lo que
sería el periodo final, la aceptación y que se cierra con “Dollar Days” y “I Can’t Give
Everything Away”.
Este disco sólo tiene 40
minutos, los que son suficientes para el “Starman” en llevarte por todo este
viaje a su cáncer al hígado, son suficientes para que estés ahí y en sólo
ciertos minutos lo acompañes a lo largo de todo este proceso hasta su último
día.
Bowie
durante su carrera como artista (en general) fue un genio, tan sublime que no
necesita homenajes, el mismo se hizo su propio homenaje en este disco. Hoy sólo queda escuchar una y otra vez el
disco, porque esta estrella brillo con tanta fuerza, que con el paso de los
años y a través de su música somos capaces de escucharlo desvanecerse en el
espacio hasta ser una estrella negra en el vacío.
Artista: David
Bowie
Fecha
de publicación: 8 de enero de 2016
Productor(es): David
Bowie y Tony Visconti
Duración: 39:17
Duración: 39:17

Comentarios
Publicar un comentario